Una loca buscando la verdad, soñadora, con los pies en la luna, idealista, inconformista, alguien que cree que el cambio sí es posible (por eso está loca)... pero ¿Quien esta más loco? ¿El que sigue sus ideales o el que le dice al resto qué debe hacer?
El caballero no estaba de un ánimo muy receptivo y no tenía ganas de oír su filosofía. Por un momento consideró la posibilidad de internarse en la oscuridad del castillo e intentar atravesarlo. La negrura, sin embargo, era bastante intimidatoria y, sin su espada, se sentía temeroso. Le pareció que la única alternativa que le quedaba era intentar descifrar el significado de la inscripción. Suspiró y se sentó ante ella. La leyó otra vez;”Habéis confundido la necesidad con el amor?”
El caballero sabía que amaba a Julieta y a Cristóbal, aunque tenía que admitir que había amado más a Julieta antes de que le diera por ponerse bajo los toneles de vino y vaciar su contenido en su boca.
Sam dijo: - Sí, amabais a Julieta y a Cristóbal, pero, ¿no los necesitabais también? - Supongo que si - admitió el caballero.
Había necesitado toda la belleza que Julieta le añadía a su vida con su inteligencia y su encantadora poesía. También había necesitado las cosas agradables que ella solía hacer, como invitar amigos para que lo animaran, después de que se quedara atrapado en su armadura.
Se acordó de las épocas en las que el asunto de la caballería había estado bajo mínimos y no se podían permitir comprar ropa nueva o contratar sirvientes. Julieta había confeccionado hermosos vestidos para la familia y había preparado deliciosos platos para el caballero y sus amigos. El caballero reconoció que Julieta había mantenido siempre el castillo muy limpio. Y él le había dado muchos castillos para limpiar. A menudo habían tenido que mudarse a un castillo más barato cuando él había regresado de las cruzadas sin un chavo. Había dejado que Julieta hiciera casi todas las mudanzas ella sola, pues él solía estar siempre en algún torneo. Recordó su aspecto agotado mientras llevaba sus pertenencias de un castillo a otro, y cómo se había puesto cuando se vio imposibilitada de tocarlo a causa de la armadura. - ¿No fue entonces cuando Julieta comenzó a ponerse bajo los toneles de vino? - preguntó Sam suavemente.
El caballero asintió, y las lágrimas brotaron de sus ojos. Después, se le ocurrió algo espantoso: no había querido culparse de las cosas que hacía. Había preferido culpar a Julieta por todo el vino que bebía. De hecho, le venía bien que ella bebiera, así podía decir que todo era por su culpa, incluyendo el hecho de que él estuviera atrapado en la armadura. A medida que el caballero se iba dando cuenta de lo injusto que había sido con Julieta, las lágrimas iban cayendo por sus mejillas. Si, la había necesitado más de lo que la había amado. Deseó haberla necesitado menos y amado más, pero no había sabido como hacerlo.
Mientras continuaba llorando, le vino a la cabeza que también había necesitado a Cristóbal más de lo que le había amado. Un caballero necesitaba un hijo para que partiera a las batallas y luchara en nombre de su padre cuando éste se hiciera mayor. Esto no quería decir que el caballero no amara a Cristóbal, pues amaba la belleza de su hijo. También disfrutaba oyéndole decir: “Te quiero papá!, pero, así como había amado estas cosas de Cristóbal, también respondían a una necesidad suya. Un pensamiento le vino a la mente como un relámpago: ¡Había necesitado el amor de Julieta y Cristóbal porque no se amaba a sí mismo! De hecho, había necesitado el amor de todas las damiselas que había rescatado y de toda la gente por la que había luchado en las cruzadas porque no se amaba a sí mismo.
El caballero lloró aún más al darse cuenta de que si no se amaba, no podía amar realmente a otros. Su necesidad de ellos se interpondría.
Al admitir esto, una hermosa y resplandeciente luz brilló a su alrededor, ahí donde antes había habido oscuridad. Una mano se posó suavemente sobre su hombro. Miró a través de sus lágrimas y vio a Merlín que le sonreía. EL CABALLERO DE LA ARMADURA OXIDADA, ROBERT FISHER.
¿Cómo saber si no nos sucede esto a nosotros? ¿Cómo distinguir el amor de la necesidad? ¿Cómo llegar a amar de manera conciente al resto del mundo? Hoy ando existencial.
Tal vez sea una oportunidad para iniciar algo nuevo, para empezar a vivir de acuerdo a las leyes universales.
Pero no es tan fácil cambiar las costumbres y empezar a ver todo con nuevos ojos así como así.
Aunque tal vez sólo requiere la voluntad de trabajar con amor en lo que sea que debemos hacer y se constante con esa decisión.
Quizás es solo asunto de mirar nuestro entorno y encontrarlo bello, para variar.
Quizás baste ver lo afortunados que somos de estar vivos y poder oler las flores, comer chocolates, oír música, mirar un cuadro y sentir las frazadas sobre el cuerpo antes de dormir. ¿Podría bastarme sólo eso para vivir feliz?
Quizás no es necesario esperar que sea año nuevo para empezar a actuar diferente.
leyendo las últimas entradas en http://cpe-tierra.blogspot.com/, me acordé de una charla que nos vino a hacer hace poco Marco Antonio de la Parra sobre el estres y el futuro.
Decía que, aunque no supiéramos bien qué queríamos hacer con nuestras vidas, tratáramos igual de dar la PSU y entrar en la universidad en lo que más nos tinque. De esa forma, según él, puedes conocer bien el sistema universitario, el ambiente, las carreras y finalmente decidir en cual quieres quedarte definitivamente (y te cambias de carrera) o si prefieres salirte y buscar tu camino por otra parte.
También decía -y es lo que yo encontré más genial- que independientemente de lo que uno estudie, lo que uno está de un modo u otro llamado a hacer en la vida lo va a hacer igual... Eso yo ya lo había oído, pero no me lo creía mucho, porque yo decía que un médico llamado a ser pintor estaba irremediablemente perdido. Lo que me convenció fue que Marco Antonio de la Parra nos puso un ejemplo muy concreto: él mismo.
Él estudió medicina y se especializó en psiquiatría y ahora ejerce como profesor de literatura. Ha escrito varios libros, algunos de los cuales he leído, y ahora está experimentando su lado artístico en el teatro -y eso que no es joven como para empezar una carrera actoral-. Este ejemplo me dice que nunca es demasiado tarde, puesto que si estudias algo y en el camino te das cuenta que no era por ahí la cosa, siempre lo puedes arreglar. Entonces, el mundo no se cae por la PSU ni por a qué universidad entres y ni siquiera es tan importante la carrera que elijas.
Yo le pregunté personalmente después -era como casi irreal hablar con un escritor- cómo había logrado ser médico y más encima escritor. Él me dijo que simplemente fue tomando cursos de literatura en la universidad sin hacer ningún estudio formal, pero que así fue agarrando la técnica y se largó a escribir. Un día se le ocurrió mandarlos a una editorial y poco a poco fue creándose su fama de escritor al tiempo que ejercía de psiquiatra, con lo que un día le ofrecieron el puesto de profesor de literatura y él aceptó.
A mi me hizo mucho sentido, porque estaba bien urgida decidiendo qué estudiar... a mi me gustaría hacerlo todo: denunciar injusticias en un diario -periodismo-, crear proyectos para mejorar la calidad de vida -sociología-, defender a alguien puntual cara a cara para que no se comenta una injusticia -leyes-, escribir poesía, cuentos y novelas -literatura-, transmitir sentimientos en un escenario -teatro-, viajar por el mundo a la aventura -artesana-...
Y me doy cuenta por fin de que no tengo que decidir!!! Independiente de lo que estudie, puedo hacer todo eso (bueno, tal vez no todo, pero supongo que entonces voy a tener la película un poco más clara). Eso me genera una tranquilidadd enorme jajaja.
P.S: Me dio la porcina. Me siento bien, pero tengo que faltar al colegio hasta el viernes. Ojalá que ya se suspendan las clases para no perderme tanto. :)
Hoy es el aniversario del asesinato de Manuel Rodriguez. ¡Nunca al olvido de los que verdaderamente lucharon desinteresadamente por la voluntad del pueblo! ...y no por sus propios intereses y afán de poder como nuestro "padre de la patria". (Aunque lo hayan hecho por medios violentos... al menos hicieron algo)
Aunque seamos pocos, mientras quede viva tan solo una persona que desee luchar por la justicia, la libertad y la igualdad, Manuel Rodriguez y otros tantos ojos anónimos estarán con él.
Hoy en día la vejez es terrible. Cuando se es viejo, se es considerado inútil, obsoleto, una carga, alguien que tanto corporal como mentalmente está dañado, deteriorado, imperfecto.
Antes, a los viejos se los respetaba tal vez demasiado, lo que no daba espacio para nuevas ideas, pero ahora... no me gustaría ser vieja ahora.
...Se los mira con desprecio, con lástima, con cualquier sentimiento, pero no con cariño. Los viejos reciben tan poco amor. Vivir sin amor debe ser terrible. Además viven tan solos, o sintiendose culpables por vivir con sus hijos.
Pero también es cierto que son cerrados de mente y que les cuesta mucho pasar de una idea a otra... pero opino que no por esto merecen menos amor.
Que terrible es ser viejo hoy... Y yo no sé que hacer para cambiarlo.
Hace unas dos semanas, fui a lo que en mi colegio se llama "semana económica". Es un juego que consiste en que el curso se divide en grupos y cada grupo crea una empresa imaginaria con capital imaginario, toma decisiones que se ingresan en un programa de computación y éste calcula las ganancias y las pérdidas tomando en cuenta las decisiones tomadas por los otros grupos.
Esta experiencia fue muy reveladora, pues pude vivenciar lo que es estar en la mente de un empresario... Uno no piensa en personas sino en números, en aumentar la productividad sin importar a qué costo. Y si no se realizan despidos masivos es solamente para que los trabajadores no se vayan a paro, no por su bien. Y si se suben los sueldos es para que estén más contentos y produzcan más y mejor. Incluso si se usam energías renovables en la producción no es por el medioambiente, sino para mejorar la imagen de la empresa y tener mejor publicidad.
Es difícil no dejarse llevar por eso... Por un momento van apareciendo ideas perversas sobre cómo aumentar la producción para ganarle a la competencia, sobre qué clase de publicidad hacer para manipular a la gente... que se desvanecen enseguida, tras razonar lo injustas que son.
Por otro lado, los empresarios suizos que vinieron a enseñarnos no eran lo que yo esperaba. Pensé que iban a ser calculadores y fríos, pero una de las primeras charlas que nos dieron fue acerca de lo terrible que es despedir a un trabajador, lo poco éticas que están las empresas hoy en día... Opinaban que a los trabajadores malos hay que capacitarlos y no echarlos.
Eso, creo yo, demuestra que no todo es blanco o negro. Esos empresarios parecían tener conciencia social. Pero también opinaban que era necesario que existieran obreros con menos recursos que los empresarios. Como sea, creo que tal vez dentro de los empresarios también puede habar gente bienintencionada, aunque sin darse cuenta haga daño sumándose al sistema...